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sábado, 26 de marzo de 2011

25 de marzo DIA DEL NIÑO POR NACER

Conferencia Episcopal Peruana

MENSAJE DEL PRESIDENTE DE LA CONFERENCIA EPISCOPAL PERUANA POR EL DÍA DEL NIÑO POR NACER

En la celebración del Día del Niño por Nacer conviene recordar que el derecho fundamental a la vida es anterior a todo otro derecho y forma parte del Derecho Natural y del Derecho Divino. En las Sagradas Escrituras se expresa el Derecho divino con el mandamiento “no matarás”, que garantiza no solo el cuidado de la vida humana, sino la protección que la sociedad y el Estado deben dar a la persona para salvaguardar el bien común.

La vida no puede ser suprimida por ninguna razón, ni sacrificada a favor de otros, aunque sea para salvar a alguien. Si se admiten excepciones a este principio, estamos abriendo la puerta a prácticas que atentan contra nuestra propia dignidad como personas humanas. Es por eso fundamental volver a enfatizar que debemos defender la vida desde el momento de la concepción hasta la muerte natural. La vida no nos pertenece, es posesión de Dios y ha sido puesta a nuestro cuidado.

Más aún debemos señalar que el valor primordial de la vida es consagrado en nuestra Constitución cuando menciona que “la vida humana es el bien supremo de la Sociedad y del Estado, y el Estado tiene la obligación de protegerla” (Art.1°). El Estado tiene la responsabilidad de proteger la vida, de modo especial la de los indefensos. Nuestra Constitución reconoce que la vida humana se inicia con la concepción, y señala que el concebido es sujeto de derecho en todo cuanto le favorece. Y el principal de esos derechos es precisamente el derecho a la vida.

La Iglesia proclama, porque es parte esencial de su misión, la primacía y la inviolabilidad de la vida humana, lo que significa que nadie puede disponer directamente de la vida propia o ajena, sin tener en cuenta el grave riesgo que corre en erigirse en el dueño de la vida, siendo Dios el Único Señor de la vida humana.

La defensa de la vida no es sólo cuestión de religión, sino de ética, de dignidad y de derechos humanos. Que Dios y la Virgen Santísima nos sigan ayudando a preservar la vida y a la iluminar a las madres en este camino maravilloso de la creación humana.

Lima, 25 de marzo de 2011

Monseñor Miguel Cabrejos Vidarte, OFM
Arzobispo de Trujillo
Presidente de la Conferencia Episcopal Peruana

miércoles, 6 de octubre de 2010

SU SANTIDAD BENEDICTO XVI EXHORTA A REZAR EL ROSARIO

Benedicto XVI exhorta a rezar el Rosario en octubre

VATICANO, 06 Oct. 10 / 09:43 am (ACI)

Al final de la catequesis de la Audiencia General, el Papa Benedicto XVI recordó que octubre es el mes dedicado al Santo Rosario y que este jueves 7 se celebra la memoria de la Bienaventurada Virgen del Rosario. Por ello alentó a todos a rezar esta oración cotidianamente.

Dirigiéndose a los peregrinos polacos, el Santo Padre dijo que "el rosario es una oración especial de la Iglesia y un arma espiritual para cada uno de nosotros. La meditación de la vida de Jesús y María sea para todos nosotros luz sobre el camino evangélico de la renovación espiritual y de la conversión del corazón".

En su saludo en italiano a los jóvenes, los enfermos y a los recién casados, el Papa dijo que este mes de octubre, mes del Rosario, "nos invita a valorar esta oración tan querida para la tradición del pueblo cristiano".

"Invito a ustedes, queridos jóvenes, a hacer del Rosario vuestra oración de cada día. A ustedes, queridos enfermos, los aliento a crecer, gracias al rezo del Rosario, en el abandono confiado a las manos de Dios. Exhorto a ustedes esposos recién casados a hacer del Rosario una constante contemplación de los misterios de Cristo", concluyó.

Fuente: ACIPRENSA

martes, 17 de marzo de 2009

Mensaje del Santo Padre Benedicto XVI para la Cuaresma 2009


Mensaje del Santo Padre Benedicto XVI para la Cuaresma 2009

«Al comenzar la Cuaresma, un tiempo que constituye un camino de preparación espiritual más intenso, la Liturgia nos vuelve a proponer tres prácticas penitenciales a las que la tradición bíblica cristiana confiere un gran valor —la oración, el ayuno y la limosna— para disponernos a celebrar mejor la Pascua y, de este modo, hacer experiencia del poder de Dios que, como escucharemos en la Vigilia pascual, “ahuyenta los pecados, lava las culpas, devuelve la inocencia a los caídos, la alegría a los tristes, expulsa el odio, trae la concordia, doblega a los poderosos” (Pregón pascual).»
Si deseas leer el mensaje completo del Santo Padre dar click aqui: